EL SOUVENIR MÁS CRAZY DE IBIZA

(Por Pablo Burgués)

Hola amigas, en las próximas semanas voy a hacer un estudio pormenorizado de los souvenirs más surrealistas que se pueden encontrar en esta nuestra querida Ibiza. Y qué mejor manera de empezar que hablando del maravilloso, único y para algunos desmesurado falo abrebotellas.

pollaSiempre que veo este artículo me surge una duda existencial: ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?. O en otras palabras: ¿estamos ante un práctico abridor de botellas al que le han añadido un simpático pollón de madera o por el contrario nos encontramos frente a un simpático pollón de madera al que le han añadido un práctico abridor de botellas?… Podría estar todo el día hablando de este apasionante tema pero me pagan a razón de 500 palabras/post y me quedan un montón de chorradas que decir, así que mejor que cada uno desarrolle el tema por su cuenta y ya si eso otro día seguimos hablando con más tiempo.

Pues bien, la primera vez que vi este artilugio fue en Bali (Indonesia) y me quedé tan loco que no pude por menos que preguntar al amable vendedor el origen de aquel cacharro. El señor me contó que desde que el mundo es mundo los penes han sido objeto de adoración para la religión Hindú. Yo le respondí que en occidente también los veneramos, pero que como somos una sociedad más individualista pues que somos más de que cada uno se venere el suyo.

A continuación le pregunté por el origen de aquella tradición fálica y el tipo me contó una historia tan psicodélica que jamás cometeré el error de comprobar si es cierta o se la inventó para venderme algo.

Y es que parece ser que en el mucho mil antes de cristo, el dios Shiva que andaba la mar de ocioso, quiso poner a prueba la sabiduría de unos monjes que rezaban tranquilamente en el bosque. Así que se disfrazó de vagabundo y se fue hacia ellos para comprobar si eran capaces de reconocerlo con aquellas pintas. Para su sorpresa ninguno de ellos fue lo suficientemente astuto como para darse cuenta de que detrás de aquel hombre en mangas de harapo se escondía el mismísimo creador del universo. Aquello enfadó muchísimo a Shiva así que hizo lo que toda deidad en su sano juicio haría en estos casos: desnudarse y enseñarles la polla.

Como castigo ante semejante falta de respeto los monjes sujetaron a aquel mendigo y le cortaron el miembro viril. Pero para su sorpresa aquel trozo de carne no cayó al suelo sino que como si de un misil tierra aire norcoreano se tratara comenzó a volar arrasando todo lo que encontraba a su paso.

corea_del_norte_misil_kim_jong_un

En aquel momento los monjes se dieron cuenta de lo que habían hecho y corrieron a pedir ayuda a la diosa Parvati. Ella, una mujer la mar de resuelta, adoptó rápidamente la forma de una vagina gigante con la que más pronto que tarde atrapó y metió en vereda aquella sagrada cabeza nuclear. Para que nadie olvidara lo sucedido y así nunca jamás otra polla descontrolada viniera a destruir el mundo los hinduistas crearon el Lingam, un objeto de adoración que representa el momento exacto en el que el pene sagrado de Shiva fue atrapado por la vagina no menos sagrada de Parvati.

shivparvati


Sígueme si te atreves en Instagram: Pablo Burgués

Anuncios

PALO, EL VERMÚ DE IBIZA

 

(Por Pablo Burgués)

Hola amiguitos y amiguitas del mundo, hace unas semanas os hablé de la bebida alcohólica por antonomasia de las pitiusas: las hierbas ibicencas (Puedes leer ese maravilloso a la par que grácil artículo pinchando aquí). Pues bien, siguiendo con esta corriente alcohólico-didáctica que nos embriaga, esta semana os contaré la historia del otro gran brebaje que alegra la pestaña a los nobles ibicencos: El palo.

Cuando los españoles descubrieron América, además de hacer un montón de nuevos amigos, también descubrieron el Quino, un árbol muy chingón utilizado por los indígenas para aplacar la fiebre. El primer europeo en comprobar sus efectos curativos fue Doña Francisca Enríquez de Rivera, Condesa de Chinchón para sus amigos, quién en 1629 cayó gravemente enferma de paludismo. Los días pasaban y ninguna medicina era capaz de frenar aquella hasta entonces mortal enfermedad. Entonces su amado esposo, Luis Jerónimo Fernández de Bobadilla y Mendoza, Virrey de Perú para sus amigas, oyó hablar de la quinina(polvos de la corteza del Quino) y sin pensarlo dos veces salió al parque, pilló un par de gramos y le puso unas buenas lonchas a su señora esposa. La mejoría fue inmediata, eso sí, la dulce Virreina no quedó del todo contenta con el sabor de aquella pócima según recogen las crónicas de la época: “Con todos mis respetos y sin ánimo de ofender a nadie me cago en los clavos de Cristo y en el hijo de la gran puta del boticario que ha preparado el potingue ese. Qué puto asco joder, la próxima vez prefiero la muerte o que me claven en los ojos alfileres untados en Thunder Bitch a meterme esa jodida basura”.

quina-condesa-placa copiaAl problema del sabor había que sumarle otro, que aquella poción se estropeaba muy rápidamente, lo cual hacía difícil su transporte a Europa. Solución: meter la medicina en alcohol y añadirle azúcar como si lo fueran a prohibir. Resultado: Todo Dios corriendo en bolas por pantanos y lodazales buscando ser picados por el mosquito que trasmite el paludismo y que así el médico les recetara esa cosa tan rica que te pone todo pedo.

Pero todo lo bueno se acaba amigas y en el siglo XIX la siempre inoportuna ciencia occidental desarrolla los medicamentos modernos, lo que supone el fin de la mayoría de los remedios caseros. Sin embargo el jarabe de Quinina era un superviviente y había venido al mundo para quedarse, así que contra todo pronóstico llegó a un histórico acuerdo con la medicina: Esta se encargaría de la fiebre de domingo a viernes, mientras que el Palo se encargaría de la fiebre del sábado noche. Fuck yeah!

Con el paso de los años a la receta original se le añadió romero y a partir de ese momento la bebida dejó de ser considerada una medicina para pasar a ser uno más de los simpáticos licores tradicionales que riegan nuestra amada y alcohólica península ibérica: El Palo.

En la actualidad el Palo se sirve con hielo y un chispúm de sifón, de ahí que sea conocido como el vermut ibicenco.DSC05392


Sígueme si te atreves en Instagram: Pablo Burgués

JABÓN, MI AMIGO TÓXICO (2ª PARTE)

(Por Pablo Burgués)

Si no has leído el capítulos 1 de esta historia puedes hacerlo ahora mismito pinchando aquí. Pero como sé que no lo vas a hacer te haré un mini resumen de 37 palabras: Hace unas semanas conocí a un tipo al que bauticé como Jabón (más tarde entenderás porqué). Entre otras linduras me contó que su droga favorita es el DMT y acto seguido comenzó a contarme su último colocón…

Jabón fue a pasar el domingo en casa de un amigo y como no tenían un parchís o unas cartas a mano pues para matar el tiempo hicieron lo que cualquier persona razonable haría: ponerse bien ciegos de DMT. Esta sustancia es altamente psicotrópica y Jabón pronto comenzó a tener alucinaciones en las que aparecían androides y máquinas futuristas. Lejos de ponerse nervioso, el tipo se puso cómodo y se dispuso a disfrutar de aquella película. Pero de repente su colega, al que a partir de ahora llamaré chispazos, se desmayó, cayó al suelo de espaldas y comenzaron a darle espasmos… Jabón se asustó mucho pero rápidamente se percató de que a su amigo le salía humo por la cabeza y comprendió que todo aquello no era más que otra de sus alucinaciones. Los seres humanos no tenemos circuitos eléctricos por dentro y por lo tanto no nos puede salir humo de la cabeza, pensó, así que aquello no podía ser real sino otra de mis robóticas paranoias.

StressSin dedicarle más tiempo al asunto Jabón abandonó la habitación y se fue en busca de algo para beber. En un armario de la cocina encontró una botella de refresco y le dio un gran trago. Al hacerlo notó que aquella bebida tenía un sabor extraño, así que miró la etiqueta y vio que en ella aparecía el dibujo de un cubo de plástico y una fregona. Al verlo pensó que era bastante raro que una marca de refrescos sacara al mercado una bebida con sabor a fregona pero bueno, cosas más raras se han visto… 5 segundos y 3 arcadas después su maltrecho cerebro empezó a unir cabos y comprendió que lo que se acababa de beber no era un nuevo y loco refresco sino media botella de friegasuelos. Rápidamente se metió los dedos en la boca para vomitar pero aquella solución no fue suficiente: “Tío no paraba de vomitar espuma y más espuma, parecía una lavadora abierta a medio lavado”.

Con todo su ciego decidió coger el coche y largarse al hospital, donde los médicos le dijeron que le tenían que hacer un lavado de estómago. Al escuchar aquello a Jabón le entró la risa y le dijo a las enfermeras que no hacía falta, que después del medio litro de detergente que se había metido entre pecho y espalda no había un estómago más limpio que el suyo en todo Ibiza. Eso sí, que a un chupito de suavizante no les diría que no porque tenía la lengua un poco áspera. Tras varias horas ingresado le dieron el alta.

Cuando estaba saliendo del hospital, Jabón se encontró por los pasillos con su amigo chispazos el cual tenía la cabeza totalmente vendada. Al parecer el imaginario amigo robot al que horas antes le salía humo de la cabeza ni era imaginario ni era robot… Por lo visto el colega se había caído al suelo tras un ataque epiléptico y el destino, que es un gran humorista, quiso que su cabeza quedara apoyada sobre una colilla de cigarro a medio apagar que había en el suelo. Resultado: quemaduras de segundo grado en toda la parte trasera de la cabeza.

Y colorín colorado, este colocón se ha terminado.


Sígueme si te atreves en Instagram: Pablo Burgués

JABÓN, MI AMIGO TÓXICO

(Por Pablo Burgués)

La vida, además de ir matándote poco a poco, aburre muy pronto. De ahí que el ser humano se pase la mitad de su vida buscado estímulos químicos que hagan de este mundo un lugar más divertido y llevadero. En los primeros años de nuestra vida esto no es necesario ya que todo maravilloso. ¿Por qué?. Pues muy sencillo, porque estamos día y noche puestos hasta las patas de droga muy muy dura: los reyes magos, el campamento, el Petit Suisse de fresa, la profesora pechugona de mates… Pero, ay amigo, a medida que vamos creciendo estos estímulos van dejando de ponernos palotes (excepto la profesora pechugona de mates) y nos pasamos el resto de nuestra existencia buscando cositas malas que nos hagan repetir aquellos épicos subidones de nuestra infancia.

En mi caso, el primer gran colocón de mi vida fue a la edad de 7 años. Estaba yo tranquilamente metido en mi cama cuando de repente y sin previo aviso se sentó a mi lado mi primer camello, osea mi madre, quién con destreza de cirujano aplicó sobre mi pecho, espalda y frente una poción verde con olor a menta llamada Vicks VapoRub. Joder negro, de repente sentí que este puto planeta se podía salvar, que los placeres de la vida no terminaban con el fin de la etapa anal y que había algo más allá que merecía la pena ser vivido.

1083183 copia

A pesar de aquella prematura y positiva revelación sobre el mundo de las drogas, los cliks de Playmobilla bola de cristal y la masturbación consiguieron mantenerme animado y sobrio hasta la temporada 13 de mi existencia. En ese momento los guionistas de nuestras vidas suelen empezar a flojear bastante así que para buscar nuevas aventuras no se me ocurrió nada mejor que pillarme mi primera gran borrachera Chispas. Como todas las primeras veces, la cosa resultó horrible y fué entonces, cuando también por primera vez, agarré mi cabeza con mis manos, miré a cámara y grité la 3ª frase menos creíble del mundo después de “hijo abre la puerta que no te voy a pegar” y “cuando se me acabe esta cajetilla no compro más”): “juro que nunca más volveré a beber”.

475px-the_scream1

Gracias a Dios las resacas se las lleva el viento y combinando licor de melocotón, Kalimotxo y mosto con Cointreau llegué al final de la temporada 16. Ya en la 17 entró en escena la cerveza y el Gin-Kas y los primeros cigarros de la risa (y los segundos y los terceros). Y entre la temporada 20 y la 30 se fueron sumando a la fiesta otras cositas de esas que ponen los pies bailongos y que no me voy a poner a comentar aquí, no vaya a ser que mi madre lea esto y se piense que su hijo es Keith Richards.

En la temporada 31 empecé a viajar por el mundo y por un tiempo los aviones, los cruces de fronteras y las playas paradisiacas se convirtieron en mi nueva droga, en mi nuevo azúcar, en mi nueva noche de reyes. Pero claro, los países exóticos también tienen su buena mierdita exótica y un tipo curioso y ávido de conocimiento como yo tenía jugar con algunos de aquellos nuevos juguetes. Así en Ámsterdam conocí los Space Cakes, en Perú el ayahuasca, en Laos el opio y en México el peyote, el san pedro, la naftalina, las tachas y los chiles habaneros. Gran país México, sí señor.

El colofón a esta etapa lisérgico viajera llegó en la temporada 35 en Tailandia, donde conocí a un rastafari japonés llamado Taka que entre otras manías fumaba escorpiones. Si, si, escorpiones. Esos bichejos malos que si te pican te mueres… Pues aquí el amigo los cazaba, los dejaba secar al sol, los ponía en una pipa y zas, para dentro. Era muy divertido ver como el tipo explicaba con enormes aspavientos los efectos del veneno al entrar en su cuerpo al tiempo que repetía sin parar “not recommended”.

Y así, como que no quiere la cosa me planté en la temporada 41 de mi vida pensando que no existía en el mundo ningún excitante natural, anestésico animal o desinfectante que yo no hubiera visto fumar, chupar o esnifar. Pero entonces llegué a Ibiza y conocí a un tipo que es un auténtico Vademécum andante cuyas experiencias psicotrópicas son tan desmadradas, surrealistas y divertidas que hacen que mi curriculum de chico malo parezca el diario de Espinete.

La cosa es que estaba yo haciendo cola en un fritter-truck (una churrería ambulante de las de toda la vida vaya) y justo delante de mi había un personajazo de unos 40 y muchos años y 30 y pocos kilos que no dejaba de auto examinarse unas pequeñas quemaduras que tenía en su brazo derecho. El tipo, al que bauticé como jabón, se percató de que yo estaba observándolo y sin levantar la mirada de su brazo me dijo: “Te apuesto una docena de churros a que no aciertas de qué son estas marcas”. El sentido común y las leyes de la estadística me decían que me hiciese el loco y no le siguiera el rollo a aquel extraño ser, pero la madre Teresa de Calcuta que llevo dentro pensó que a aquel cuerpecito no le vendrían mal un buen puñado de grasas saturadas, así acepté la apuesta.

¿Te ha picado una medusa?, pregunté. “Negativo, respondió, tienes otra oportunidad”. ¿Un accidente doméstico?. “No fue un accidente pero sí que fue en mi casa, así que como buenos amigos lo dejaremos en empate y solo tendrás que pagarme media docena de churros”. Vaya, quién tiene un amigo tiene un tesoro pensé. Una vez aceptada mi derrota Jabón me contó que aquellas quemaduras se las había hecho el mismo a propósito con un hierro caliente. El objetivo de tan plausible acción no era otro que ponerse sobre las heridas abiertas no sé qué droga que al parecer sube mucho más si se aplica de esta forma. ¡Madre de Dios, qué macarrada, aquello parecía una escena censurada de la película Trainspotting!

Mientras esperábamos a ser atendidos mi nuevo viejo amigo siguió contándome las maravillosas cualidades de aquella sustancia: “En realidad no es una droga sino el veneno de una rana tóxica del amazonas llamada Kambo”. Ah, me dejas mucho más tranquilo, le dije. “Aquí en Europa no es muy conocida pero las tribus de Brasil llevan siglos usándola para limpiar el cuerpo y expulsar los malos espíritus de dentro”. Al ver su escuálida figura pensé que él debía de haberse tomado la rana por la cara b. “Si quieres probarlo puedes venirte a mi casa y le damos al tema”. Le agradecí aquel gesto de camaradería yonkil pero le dije que soy un tipo tirando a flojeras y que con el subidón de azúcar de los churros estaba servido por hoy.

Shaman with frogs to elaborate Kambo medicine. Amazon. Alto jurua. Croa, Brazil“Bueno, si te digo la verdad a mi no me mola mucho el Kambo, lo de quemarse es un coñazo y luego el colocón no dura mucho. Yo prefiero el DMT puro. ¿Lo has probado?”. Por supuesto, le respondí, e inmediatamente saqué el móvil y me metí en Wikipedia a ver qué coño era eso: “La DMT o dimetiltriptamina es una sustancia psicotrópica extraída de la raíz de la Mimosa tenuiflora. Es utilizada por algunas culturas indígenas en sus rituales chamánicos ya que entre sus efectos destacan unas fuertes y elaboradísimas alucinaciones, comunicaciones no verbales con “seres desconocidos”, “maquinaria y ciudades futuristas”, “viajes a otras realidades y planos”, “expansión mental”, etc.

“Tío, esa mierda es como tener el puto telescopio Hubble en tus ojos”, dijo Jabón. Yo en un primer momento no entendí si el hecho de tener un amasijo de 11.000 kilos de hierro y papel de Albal dentro de tu córnea era un sinónimo de algo bueno o malo, así que le pedí por favor que me desarrollara en profundidad aquella maravillosa afirmación que acababa de realizar. Entonces me explicó que tras ingerir DMT tu vista se agudiza de tal manera que puedes ver las estructuras elementales de las que estaban hechas las cosas. Vamos que te conviertes en una especie de super microscopio andante.

684x384_369062Le dije que aquello me recordaba a los viejos anuncios de lavadoras que ponían en televisión en los que el presentador se hacía diminuto y al más puro estilo Indiana Jones se metía entre las hebras de un jersey para mostrarnos las manchas de suciedad desde dentro. Jabón se echó a reír y me dijo que aquella comparación le parecía muy acertada teniendo en cuenta lo que le sucedió en su último colocón de dimetiltriptamina o como coño se diga…

(Continuará…)

 


Sígueme si te atreves en Instagram: Pablo Burgués

¡NO PISEN LAS HIERBAS, BÉBANSELAS!

(Por Pablo Burgués)

Hola amigas, hoy vamos a hablar de esa cosa a la que le debemos los momentos más divertidos de nuestras vidas y también nuestras cagadas más memorables: nuestro amigo el alcohol (palabra que proviene del árabe al-kul, que significa no veas los ciegos guapos que te pillas con esto Mohamed”. Y es que fueron ellos, los simpáticos árabes, quienes fabricaron el primer alambique y con él destilaron los primeros alcoholes.

representacion_de_un_alambique_72_ptos_01

Pero el buen rollito no les duró mucho a los chavales, ya que pronto apareció en la fiesta un colega muy poco rumbero llamado Mahoma y un libro muy mucho menos rumbero aún llamado El Corán, y con ellos se jodió lo que se daba… Fue en aquel preciso instante de la historia de la humanidad cuando los árabes inventaron la frase “tirar el alambique y esconder la mano” y de golpe y porrazo se hicieron todos abstemios los muy musulmanes.

Entonces aparecieron en escena los cristianos, quienes al grito de “si queréis dejar la droga, dejadla aquí” se hicieron con todos y cada uno de los secretos de la elaboración de bebidas espirituosas y empezaron a destilar todo lo que encontraban a su alrededor. De esta manera fueron apareciendo poco a poco las diferentes bebidas espirituosas típicas de cada región.

Grabado-medieval-bebiendo-Wikimedia-Commons_619448093_3548071_1020x574En el caso de Ibiza, lo único que los payeses tenían a mano por aquel entonces era ganado y hierbas. Tras varios intentos fallidos de meter una cabra chica en un alambique, finalmente se decidió probar con las hierbas. Y fue así y solo así como nació la bebida más Typic d’aquí de todas (sin contar el Moët & Chandon claro). Estoy hablando del archiconocido y mil veces laureado licor de hierbas ibicenco.

Este licor está hecho sobre una base de anís a la que se añade una mezcla de hasta 28 hierbas típicas de Ibiza (hinojo, hierba luisa, eucalipto, manzanilla, romero, lavanda…). Durante siglos las familia ibicencas han elaborado este delicioso licor en sus propias casas, pero es más fácil que un payés te deje 5.000€ a que te desvele su receta.

hierbasibicencas¿Qué soy un exagerado? Os contaré una historia para que veáis que no lo soy: Un día en un bar de Sant Mateu d’Albarca probé un licor de Hierbas especialmente sabroso y cometí la tremenda osadía de preguntar a la dueña por el secreto de su sabor. De repente todos los clientes del bar se quedaron en silencio, un cuervo graznó, un chacal entró en el local con una serpiente de cascabel en la boca y un gran fardo de hierba seca comenzó a rodar por el suelo empujado por el viento… Entonces la señora ladeó su sombrero, me miro de reojo, escupió tres veces en el suelo y me dijo: “Forastero, si te contara uno solo de los secreto de mi licor después tendría que despellejarte vivo y enterrarte bajo la Sabina más vieja de Ibiza”. Acto seguido se quitó un ojo de cristal, tiró una bomba de humo en el suelo y desapareció como un ninja.

Y esto es todo lo que tengo que decir sobre este tema.

 


Sígueme si te atreves en Instagram: Pablo Burgués

DIME QUÉ COMES Y TE DIRÉ QUIÉN ERES

(Por Pablo Burgués)

Una cosa que me llama mucho la atención cuando viajo por ahí es que cualquier pueblajo, por insignificante y mierdero que sea, tiene algo Typic en lo que dice ser el número uno del mundo mundial. En el 99% de los casos, ese “algo” es un producto alimenticio que se come o se bebe. El otro 1% pertenece a ese extraño grupo de artículos que en un primer fueron concebidos como material de construcción y que con el paso de los años (no me pregunte usted porqué) a la gente le ha dado por comérselos. Véanse los sobaos pasiegos en Cantabria o los adoquín del Pilar en Zaragoza.

comida copiaPues bien, en Ibiza que son muy chulos, no tienen un solo producto estrella sino cinco que hoy vamos a ingeridos uno detrás del otro a modo de menú. Vamos allá.

Entrante: Alioli

alioli-700x325Se trata de una exquisita salsa hecha a base de aceite, huevos, limón y ajo que se sirve con pan payés a modo de untable. Pero mucho ojo amigas porque este plato a priori inofensivo puede resultar letal en manos inexpertas… Y es que al igual que sucede en México con el picante, hay lugares en Ibiza donde la hombría y mujería de las personas se mide por la cantidad de ajo que se le echa al Alioli. Os aseguro que hay sitios donde después de comerlo no tienes muy claro si lavarte los dientes o directamente arranártelos y pasar a otra cosa.

Plato principal: Bullit de peix

1275.1bed-bullit-de-peix-arroz-a-banda-paso5-1280x720x80xXEn realidad se trata de dos platos en uno, de un primer y segundo plato All together now. De primero se sirve una bandeja de pescado cocido (cabracho, mero, gallo…) acompañado con patatas y una fina salsa a base de azafrán y alioli. Más tarde se sirve un arroz a banda elaborado con el caldo obtenido de la cocción del propio pescado. Se trata de una receta sencilla pero infalible. Puedo asegurarte que hay pocas cosas con las que uno pueda disfrutar tanto estando vestido.

Postre a elegir: Flaó o greixonera

flaoEl flaó es una especie de tarta de queso a la que se le añade hierbabuena y el resultado es una especie de mojito masticable la mar de majo. Tradicionalmente se comía el domingo de pascua, pero hoy en día ya no quedan personas decentes y se come ahí a lo loco y sin control 24/7.

La greixonera es una adelantada a su tiempo, un postre visionario que izó la bandera del reciclaje mucho antes de que ningún hípster hubiera hecho una mesa con un palé. Se trata de una especie de pudin que se hace para aprovechar las ensaimadas secas del día anterior, a las que se les da una segunda vida añadiéndolas huevo, leche, azúcar, limón y canela. Así que podemos decir que la greixonera es a la repostería lo que la croqueta a la gastronomía, ese divertido y mágico lugar que convierte las aburridas sobras de ayer en la comida de mañana.

Café: Café Caleta

B2uDeE3IIAAHeM6

Es la versión ibicenca de la queimada. Su preparación consiste en hacer un gran puchero de café al que se le añade más tarde un poco de cáscara de limón, un poco de cáscara de naranja, un mucho de azúcar y un te “vas a cagar” de Brandy y ron. Una vez todo mezclado, el brebaje tienen más grados que habitantes la provincia de Teruel, así que para reducir el asunto se le mete fuego a todo aquello antes de que implote por sí solo. El resultado final es un riquísimo café que deja a la altura del betún a las pruebas nucleares de Corea del Norte.

 


Sígueme si te atreves en Instagram: Pablo Burgués

Parece mentira pero Es Vedrà

 (Por Pablo Burgués)

Hola amigas, hoy os vengo a hablar del guardián del karma pitiuso, de la meca del mindfulness balear, del Disneyland del hipismo ibicenco… Señoras y señoras, pido un fuerte aplauso para Es Vedrá (que es esa cosa borrosa y oscura que está detrás del no menos borroso y oscuro Mike Oldfield).

Captura de pantalla 2017-08-21 a las 20.18.59

Y es que este imponente islote situado frente a la costa sur-oeste de Ibiza ha sido desde siempre lugar de veneración y culto para los amiguitos y amiguitas del misterio, quienes aseguran que el lugar es uno de los puntos con mayor acumulación de energía del planeta (solamente superado por las pirámides de Egipto y Stonehenge, que viene a ser el Leo Messi y el Cristiano Ronaldo del power energético mundial).

La leyenda de Es Vedrà comenzó exactamente hace la ostia, cuando por Ibiza empezó a circular el rumor de que ningún ser humano sería nunca de nunca por nunca capaz de alcanzar su cima. Y os preguntaréis ¿eso por qué?. ¿Tal vez por sus escarpados 382 metros de altura?. ¿Tal vez por dificultad de escalar su roca caliza?, ¿tal vez porque en aquella época aún no existía aún Decathlon?, ¿tal vez porque una cabra gigante sodomiza a todo el que lo intenta?… Pues no amigas, la respuesta oficial es aún más delirante que todo esto: porque «quien intentare y lograra coronar la cumbre cambiará al instante de sexo». Os juro por Buda, Jesucristo y Pitingo que esto no me lo he inventado, es una frase literal sacada de un escrito de la época.

autorretratoPues bien, el primer homínido en desafiar a la leyenda fue un religioso carmelita llamado Francisco Palau y Quer, quien en 1.850 y pico se largó a Es Vedrà de retiro místico (lo que hoy conocemos como hacer el hippie vaya). A su regreso el muchacho aseguró haber vivido experiencias paranormales y haber sido testigo de apariciones de «damas de luz y seres celestiales». Hoy en día unas declaraciones de este tipo no habrían sorprendido demasiado a los ibicencos, sabedores como son de que todas esas experiencias sobrenaturales y alguna más se dan a diario en Amnesia, pero en aquella época la noticia fue todo un bombazo que no hizo sino aumentar la leyenda del islote.

Pero el caso más sonado y mediático de todos fue el Caso Manises, que tuvo lugar a las 23 horas del 11 de Julio de 1979 o lo que es lo mismo amigos de lo oculto: a las 11 pm. del día 11 del mes 11 del año 1979 (1 + 9 + 7 – 9 = casi 11). ¿Acojona eh?. Pues bien, ese fatídico día un avión de pasajeros que volaba de Mallorca a Canarias solicitaba realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Manises (Valencia). La razón para llevar a cabo esta inesperada maniobra era que la aeronave estaba siendo perseguida por «varios puntos de luz roja, que subían y bajaban de una forma no convencional y se desplazan a una velocidad endiablada, desconocida en cualquier avión convencional».

Una vez en tierra, el capitán contó que aquel objeto volador no identificado había comenzado a seguirles cuando estaban sobrevolando la isla de Ibiza, justo la misma zona donde un año antes un barco butanero afirmaba haber visto una lluvia de más de cincuenta ovnis: «Aparecieron ante nosotros unas luces de color amarillento, como de bengalas, que no permanecían estáticas», señaló el capitán del buque.

Tras estos dos incuestionables e inexplicable avistamientos, la zona empezó a conocerse como el Triángulo del silencio, una especie de Triángulo de las Bermudas español que comprende el área delimitada por el peñón de Ifach en Alicante, la costa suroeste de Mallorca y el islote de Es Vedrà en Ibiza.

Captura de pantalla 2017-08-28 a las 16.50.22Vale, es cierto que días más tarde se supo por la prensa que los supuestos ovnis vistos por el buque resultaron ser una brigada paracaidista que colaboraba en la grabación de un programa para Radio Nacional de España… Pero como bien dijo Iker Jiménez“Los periodistas estos que van de serios son todos una panda de hijos de puta”. Bueno, tal vez no dijo esto, pero lo pensó fijo.